Qué defendemos

El ciclo de Devro empieza con mucha ciencia y termina con el crepitar de una gran salchicha. Y en medio de todo ello, las personas.

Porque el cometido de nuestro negocio es fabricar buenos productos y cuidar de nuestra clientela. Sin ella fracasaríamos. Sin embargo, ser una empresa responsable hoy en día es más que eso. Implica velar por el interés de quienes participan en dicho ciclo, es decir nuestros clientes, las personas que trabajan para nosotros, los inversores que confían en nuestro negocio, las empresas que nos suministran productos y servicios fiables, y todas aquellas personas cuyas vidas se vean indirectamente afectadas por lo que hacemos.

Nos esmeramos en ser respetuosos con todas estas personas y en tratarlas de forma justa y honesta. Procuramos asimismo ofrecer un lugar de trabajo seguro y satisfactorio.

El resto no es más que ser conscientes de que formamos parte de algo más grande. Dicho de otra manera, nos tomamos muy en serio nuestra responsabilidad social corporativa.